Archivo de la etiqueta: hueso de la pierna

Huesos de las piernas

Huesos de la pierna y del pie.
El largo hueso que recorre el muslo es el lémur; se extiende de la cadera a la rodilla y ejerce de apoyo. También proporciona la unión del músculo y forma una articulación en la rodüa con tos huesos de la parte inferior de la pierna. Los huesos de esta zona son la tibia y el peroné. La tibia es el hueso largo y fuerte de la zona media; soporta el peso del cuerpo y forma una articulación con el talón en el tobilo. El peroné es el hueso largo y delgado situado en el exterior que une el músculo; lorma cerra de la rodilla una articulación con la libia y hacia abajo las articulaciones con el tobillo. La rótula es un hueso plano situado en la rodila; no forma articulación con ningún otro hueso y se halla en el interior del tendón de los músculos cuadríceps.
Los pies son un destacabie armazón de huesos, ligamentos, músculos y tendones diseñado para soportar el peso del cuerpo y permitir su movilidad. Ambos pies contienen 52 huesos (una cuarta parte de los huesos del cuerpo), 66 articulaciones, cerca de 200 ligamentos y una compleja red de vasos sanguíneos, tendones y nervios. Cada tobillo está constituido por siete huesos tarsos que son más largos que los carpianos de la mano. Están dispuestos para soportar y distribuir el peso del cuerpo por lodo el pie. El hueso calcáneo une los músculos inferiores de la pantorrílla al pie, lo que nos permite correr, caminar y movernos con soltura. En el interior del talón está el hueso escatoides, que se usa para la inserción muscular y el movimienlo. Los cinco huesos largos (metatarsianos) confieren la longitud del pie. formando articulaciones con los tarsianos en un extremo y los huesos del pie en el otro. Las falanges se sitúan del mismo modo que en la mano; hay 14 en cada pie, con dos en cada pulgar. A veces las falanges están unidas en los pequeños dedos del pie. La almohadilla del talón y el arco del pie hacen de eficientes amortiguadores, reduciendo el impacto y las sacudidas que se producen a cada paso. Todo ello nos permite movernos con fluidez y equilibrio; la pequeña zona del pie puede soportar de 50 a 120 kg de peso corporal, haciendo de palanca para propulsar el cuerpo hada delante cuando camina y corre. El desgaste provocado por la tarea más simple ejerce a diario miles de toneladas de presión sobre los pies. Una persona realiza 8.000 pasos cada día, por lo que al alcanzar los setenta años de edad se habrá recorrido una distancia equivalente a dar la vuelta al mundo tres veces. Con todo este desgaste, las superficies duras y un calzado mal diseñado, no sorprende que haya tanta gente con problemas de pies.

Publicado en Sistema oseo humano | Etiquetado , , | 1 comentario