Como cuidarse las uñas

ESTRUCTURA.
Entendiendo su funcionamiento y sabiendo cómo cuidarlos correctamente, podrás asegurar una vida útil, fuerte y saludable a tus manos y pies.
La piel del reverso de la mano, llamada piel dorsal, es delgada, flexible y eslá separada del tejido subyacente; una elasticidad fundamental para la flexibilidad de los dedos. La piel de las palmas de las manos, la suela de los pies y las superficies de agarre de los dedos se denomina piel palmar y es más gruesa y sin pelo. Dicha piel también es rica en receptores sensoriales, lo que nos permite percibir el tacto, la presión, el calor, el dolor y la textura de las superficies. Está recubierta por una serie de terminaciones nerviosas para aumentar la sensación; glándulas sebáceas, para humedecer e impermeabilizar la piel; glándulas sudoríparas, para excretar las toxinas y regular la temperatura corporal; y una capa adicional que permite mayor resistencia.
Dado que la mano debe poder llexionarse, la piel también necesita ser flexible. Gran parte de esta flexibilidad proviene de la disposición del tejido más profundo que se halla sobre las articulaciones y pliegues de la piel. Los surcos y arrugas de la palma y del reverso de la mano permiten a la piel abrirse y cerrarse. Estos pliegues se encuentran donde la piel se conecta con el tejido más interno y permiten a la mano cerrarse sin que la piel se pliegue o arrugue.

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